Uno de los delitos más habituales que nos encontramos es el delito de estafa. Todo el mundo ha oido hablar del falso instalador de gas, de los falsos apartamentos de verano o la herencia de un familiar lejano y, aun así, siguen estando de actualidad.

El delito de estafa se encuentra regulado en el Código Penal, artículos 248 y ss, dentro del Título XIII relativo a los delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico. Antes de entrar al análisis de los elementos básicos del tipo, veamos lo que señala el Art. 248 CP:

«Comenten estafa los que, con ánimo de lucro, utilicen engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno»

También se consideran reos de estafa:

  1. Los que, con ánimo de lucro y valiéndose de alguna manipulación informática o artificio semejante, consigan una transferencia no consentida de cualquier activo patrimonial en perjuicio de otro.
  2. Los que fabricaren, introdujeren, poseyeren o facilitaren programas informáticos específicamente destinados a la comisión de las estafas previstas en este artículo.
  3. Los que utilizando tarjetas de crédito o débito, o cheques de viaje, o los datos obrantes en cualquiera de ellos, realicen operaciones de cualquier clase en perjuicio de su titular o de un tercero.

Veamos ahora cuáles son los elementos básicos del tipo:

  • El engaño. Ha sido ampliamente tratado por la jurisprudencia, entendiendo éste como el alma de la estafa (STS 465/2012 de 1 de junio, ver aquí). Se considera toda aquella maniobra, ardid, maquinación o artificio realizado por el autor del delito para convencer a su víctima de algo que no es cierto. Este engaño ha de ser bastante (STS 479/2008 de 16 de julio, ver aquí), por lo que el burdo engaño, el que puede apreciar cualquiera, impide la concurrencia del delito de estafa.
  • El error. Como consecuencia del engaño señalado anteriormente, surge el efecto planeado por el autor del delito, provocando en el sujeto pasivo un conocimiento inexacto o deformado de la realidad (STS 563/2008 de 24 de septiembre, ver aquí).
  • Acto de disposición patrimonial. consecuencia de lo anterior, nace un acto de disposición patrimonial en perjuicio de la víctima, bien sea en forma de entrega de dinero, billete de lotería, prestación de un servicio, etc.
  • Ánimo de lucro. Por último, la ley exige que haya un ánimo de lucro en la acción, obteniendo el sujeto activo un provecho para sí o para un tercero.          

Penas establecidas para el delito de estafa.

El Art. 249 CP establece que los reos de estafa serán castigados con la pena de prisión de seis meses a tres años. Ahora bien, como consecuencia de la desaparición de las antiguas faltas, se establece el delito leve de estafa para aquellas conductas que generen un perjuicio no superior a 400€, en cuyo caso, la pena será de multa de uno a tres meses.

El Art. 250 CP recoge la modalidad agravada de estafa, imponiendo una pena superior, prisión de uno a seis años y multa de seis a doce meses, consecuencia de la mayor reprobación que merece la actuación el sujeto activo con determinados colectivos o bienes de primera necesidad. Así, el artículo señala:

  1. Recaiga sobre cosas de primera necesidad, viviendas u otros bienes de reconocida utilidad social.
  2. Se perpetre abusando de firma de otro, sustrayendo, ocultando, en todo o parte, algún proceso, expediente, protocolo, documento público u oficial.
  3. Recaiga sobre bienes de patrimonio artístico, histórico. cultural o científico.
  4. Revise especial gravedad, atendiendo a la situación económica en la que deja a la víctima o su familia.
  5. El valor defraudado supere los 50.000€, o afecte a un elevado número de personas.
  6. Se cometa en abuso de las relaciones personales o confianza por la credibilidad empresarial o profesional.
  7. Se cometa estafa procesal.
  8. Al delinquir el culpable hubiera sido condenado ejecutoriamente al menos por tres delitos comprendidos en este Capítulo.

La pena establecida será aun mayor, de cuatro a ocho años y multa de doce a veinticuatro meses, si concurren las circunstancias del numeral 4º al 7º, con la del numeral 1º del apartado anterior.

El delito de estafa – Bufete Castillo | Despacho de abogados en Madrid